lunes, 13 de diciembre de 2010

AUSENCIA


     "EN EL MUNDO YA NO QUEDAN SERES QUE QUIERAN ASÍ" (Poldy Bird)


    "A veces alguien te rompe un sueño, pero hay que soñar otra vez.
    A veces la pena te deja sin respiración, pero hay que serenarse.
    A veces en la oscuridad te pones a bailar con un recuerdo.
    A veces tienes miedo, pero te inventas un abrazo.
    Tú y yo sabemos lo que se siente en la soledad;
    los días de cien horas, las horas de relojes sin agujas:
    el tiempo no avanza, no retrocede, somos una imagen congelada,
    una mujer sin nombre convertida en estatua de sal por haber mirado hacia atrás...


    ¿Cómo se llamaba la mujer de Lot, la que sabía que solo nos pertenece el pasado, que eso es lo único cierto que tenemos, haya sido sol o cruz, nave surcando el océano o piedra hundida en las profundidades del mar?


    Busqué en libros y libros, y nunca hallé su nombre.
    Pobrecita, doliente, casi cristal, casi llanto endurecido, pálido pensamiento detenido, pasado inamovible, única vestal que intentó mantener encendido el fuego devastador de quien sabe qué beso, que sólida pasión incandescente.


    ¿En qué pose quedó?
    ¿Con los brazos extendidos, clamando? ¿Intentando correr, desesperada?
    ¿Queriendo regresar...queriendo refugiarse en la casa que quedaba atrás?


    Yo no quiero convertirme en estatua de sal...pero no puedo dejar de mirar el jardín del ayer: a  veces infierno, a veces paraíso...


    ¿Dónde dejar aquella música que me sé de memoria?
    ¿Dónde, el gusto de su saliva tibia?
    ¿Y la aspereza de su barba creciendo de madrugada?
    ¿Y el olor a bosque de pinos expandido por sus movimientos


    A veces la vida te enfrenta con un pelotón de fusilamiento...pero los disparos no te matan, te dejan herida a un costado del camino...olvidada, loca de dolor.
    Y entonces ya no importa el frío.
    Ni el calor.
    Ni el hambre.
    Ni la espera.
    Ni una mariposa amarilla volando alrededor de la mirada.


    Total, alguna vez volverá a ser verano, aunque el mar haya huido y sea inalcanzable .


    Alguna vez volverá a ser de noche y podré descansar del agudo reflejo del sol en las pupilas.


    Total, alguna vez volverá una piel conocida a frotarse contra mi piel, aunque sea en un sueño, aunque sea inventada.


    Total, nadie podrá decirme que lo que digo es mentira, que lo que pienso es mentira, que lo que espero es mentira, que lo que siento es mentira.


    Todo es posible cuando llueve.


    Si das un salto las estrellas se te pueden meter en el pelo.
    
    Si una estrella se cae en tus manos, la amasas hasta reducirla, la pones en la heladera y después te la comes hecha hielo. Pero no sucedió seguido. A veces no sucede ni siquiera una sola vez en la vida.


    Eso no quiere decir que no esperes que pase.


    Pasan tantas cosas que parecen tan raras. Por ejemplo: querer a alguien como yo he querido, y que un buen día ya no esté.


    Y que nadie se da cuenta que la muerte no se lleva solamente a los muertos.


    Y que a nadie le importe.


    Y que a mí, de pronto, no me importe que a nadie le importe.


    Porque aprendí una cosa: aunque bla bla bla...aunque todos bla bla bla, no es cierto: en el mundo ya no quedan seres que quieran así.


    Pasa una vez.


    Ráfaga.


    Con alguien como él.


    Con alguien como yo.


    Estatua de sal.
  
    Estatua de llanto cristalizado. Estatua desolada, arrodillada, trágica.


    Estatua de una mujer sin nombre que no quiso marcharse, que quería quedarse, que jamás se hubiera ido, porque cuando se ama no se buscan lugares que queden lejos del alma, de lo vivido, de lo que nos pertenece por derecho, de ojeras compartidas, de lágrimas quemando la punta de la lengua, de palabras susurradas al oído.   ¡AY!"


    Llegan noches de sueños rotos, de ilusiones que se desvanecen. Apenas cierras los ojos, la imagen de la Navidad se repite y con ella, el mayor dolor llega a tu mente...


    La ausencia es inevitable, y sientes miedo, terror y te da pánico pensar en una Navidad sin él...


    Pero no se puede detener el tiempo, no se puede detener la vida...y al final llegará como ráfaga de viento...y volando dejará de nuevo su mensaje de Paz y Amor...


    Pero esta vez de....AMOR AUSENTE...


    Mari Carmen.


    


    

sábado, 11 de diciembre de 2010

LLEGÓ LA SOLEDAD...


     "COSAS DE LA SOLEDAD"  (POLDY BIRD)


     Que palabra: soledad.


     ¿De qué color la pintarías si tuvieras que ponerle un color?


     Creo que no la pintaría. No me atrevería a entristecer tanto un color, a quitarle hasta el último aliento de su energía vital.


    La soledad es un buitre que vuela en círculos sobre nuestra cabeza.


    Alto. Lejos. Al principio no la vemos...


    Mientras estamos en movimiento, no se atreve a acercarse, pero en cuanto bajamos los brazos y nos quedamos quietos un instante...¡zas!..., baja en picada, arremete contra nuestros pensamientos, los picotea, los arranca, los tira a un costado...


    ¿Y quien querrá acercarse a nosotros, en medio de un basural de preguntas rotas, de palabras asfixiadas, de recuerdos gravemente heridos?


    La soledad es engañosa.


    Parece, cuando no la conocemos bien, un paraíso de tranquilos aires, un sereno lugar en el que podemos reposar dejando de lado la mochila de las ansiedades y el cansancio...


    Ah...que apacible silencio...


    Ah...que oportunidad especial para poner en orden las ideas. Para esclarecernos. Para buscar en nuestro interior buscando el alma...Pero no...Es una trampa.


    La noche ocupa todo; borra los rosales, mata los pájaros perdidos; se mete en las pupilas hasta dejarnos ciegos; se mete en los resquicios de imágenes y voces. No nos deja nada. Ni sueños. Ni fuerzas. Ni ganas.


    La garganta no quiere dar el grito para pedir ayuda.


    Los brazos no se despegan del cuerpo, laxos...


    La soledad nos saca las caricias de las manos.


    Nos deja poco aire, para que aparezca esa sensación de opresión en el pecho.


    En un primer momento...hasta parece cómoda. Que cómodo estar solos. Que cómodo no tener que dar cuenta de nuestros actos. Que cómodo no tener que compartir, ni pedir, ni tener en cuenta a alguien más. Que cómodo no preguntar y que no nos pregunten. No tener horarios. No tener que acordarse si le gusta o no le gusta...


    Nos parece que la soledad es sinónimo de libertad.


    Hasta que tratamos de prender la luz, y no hay luz.


    Encender un fósforo, y no prende...


    Esperamos la llegada de la mañana, pero pasan las horas y las horas...y la mañana no llega.


    La mañana es un resplandor allá, más allá...apenas se vislumbra...algo levemente más claro que la noche interminable.


    La soledad nos ha atrapado. Creímos en sus mentiras. Nos metimos en su jardín invisible.


    Nadie nos oye. Nadie nos ve.


    Es tan fácil para los otros no oírnos, no vernos!


    Es tan fácil para los demás darnos por desaparecidos, tachar nuestros nombres de sus agendas, sacarnos de la lista de invitados, correr la silla para estar más cómodos ocupando un pedazo de nuestro lugar...


    Vamos. No te resignes. No te duermas. No cedas tu espacio.


    La soledad no es invencible, es maligna y frágil, la luz le causa espanto y se vuelve cenizas cuando la otra mano se aferra a tu mano, ese relámpago de calor la mata.


    Vamos. Muévete. Hay que correr y transportar la puerta, entrar, decir: ¡Ya llegué!...


    Y alguien caminará hacia vos, te extenderá los brazos, te refugiará en ellos y empezarás a hablar de cualquier cosa. Hablar, hablar, barrer los silencios, tomar lo que te dan, darte y haber aprendido que vivir es una batalla contra la soledad.


    Y podemos vencerla.


    Porque, aunque nadie responda cuando decimos..."ya llegué"... podemos inventarnos una respuesta, traerla del pasado...


    O empezar a buscarla...


    Mari Carmen.

viernes, 10 de diciembre de 2010

10 MESES SIN TÍ...


     (Hamlet Lima Quintana - Del libro de Jorge Bucay "El camino de las lágrimas")


TRANSFERENCIA

"Después de todo, la muerte es una gran farsante.
La muerte miente cuando anuncia que se robará la vida,
como si pudiera cortar la primavera,
porque al final de cuentas,
la muerte solo puede robarnos el tiempo,
las oportunidades de sonreír,
de comer una manzana,
de decir algún discurso,
de pisar el suelo que se ama,
de encender el amor de cada día.
De dar la mano, de tocar la guitarra,
de transitar la esperanza.
Sólo nos cambian  los espacios.
Los lugares donde extender el cuerpo,
bailar bajo la luna o cruzar a nado un río.
Habitar una cama, llegar a otra vereda,
sentarse en una rama,
descolgarse cantando de todas las ventanas.

Eso puede hacer la muerte.

Pero, ¿robar la vida?...Robar la vida no puede.
No puede concretar esa  farsa...porque la vida...
la vida es una antorcha que va de mano en mano,
de hombre a hombre, de semilla en semilla,
una transferencia que no tiene regreso,
un infinito viaje hacia el futuro,
como una luz que aparta
irremediablemente las tinieblas."

    La muerte puede llevarse algunas cosas del otro, pero no pueden robármelo porque de alguna manera ese otro sigue estando adentro mío.

SON 10 MESES...Y ME SIGUE PARECIENDO AYER, PERMANECES ...ESTÁS...SIGUES...TE SIENTO...Y SIN EMBARGO...

TE SIGO EXTRAÑANDO COMO EL PRIMER DÍA.

Mari Carmen.

jueves, 9 de diciembre de 2010

ME REPITO...CON LA NAVIDAD.



     Con el paso del tiempo y según como te vas haciendo mayor, empiezas a ver las cosas de manera diferente y a entender la vida de otro modo...


     Te van marcando cosas y situaciones que te hacen ¿crecer? o simplemente ver la realidad desde otro ángulo...


     Sé que sois muchos los que me leéis desde el anonimato, y sé que algunos escritos os identifican y otros simplemente os acercan a mi o tan solo compartís conmigo desde el silencio...


     Hoy, pensaba en situaciones parecidas a las mías...


     La falta de una madre, de un hermano, de un padre, de un hijo, de un amigo...La muerte nos toca de cerca a muchos de los que esperamos la Navidad con ganas de desaparecer al menos durante unos días...


     La enfermedad sigue en muchas familias, atacando muy duro, y el motivo de celebrar queda muy lejos de la realidad...


     Las guirnaldas, las luces de colores, el belén, los regalos, quedan relegados ante el dolor y la tristeza...


     Pensamos que la Navidad es para los demás, para los que se encuentran bien, para los que están "todos"...


     Me puse a pensar, a poner caras (todos conocemos a personas que sufren) a ver familias con problemas, con dolor y con desesperanza...


     Dejé correr mis lágrimas, pensé en Jose, mucho, tanto que el dolor se vuelve insoportable, tanto que el corazón llega a volverse tan vulnerable que te sientes incapaz de escribir o de trasmitir sentimientos positivos...El bombardeo de emociones y de añoranzas martillea el alma...y te va destrozando por dentro...Y pensé: ¿Cuántos como yo?...


     Me trasladé mentalmente a los hospitales...Ayer, recibimos la visita de la amiguita de Maria, que sigue en la lucha contra su leucemía. Llegó con su sonrisa, con sus ganas de vivir...y pendiente de su inminente ingreso (seguramente para Navidad) para otra fase de su quimioterapia...Vi la cara de unos padres destrozados por dentro, pero felices de poder dar a su hija todo el AMOR del mundo para que sea feliz...y recordé nuestros días en el hospital, y los dramas que se suceden cada Navidad con la enfermedad, y en algunos casos con la soledad...y la muerte.


     He seguido pensando en "personas", pero con nombres y apellidos, que pasan situaciones como estas, y conozco, sé de su sufrimiento y de su rabia...y sé que la Navidad es para ellos tan dura como para mí...


     Las fechas que representan felicidad se convierten en losas que cargan encima de nosotros y nos aplastan hasta quitarnos casi la respiración...Perdemos el sentido y "celebrar" significa más que nunca recordar y notar más el vacío...


     Cada fecha significativa es como si se volviera todo en nuestra contra, es regresar al dolor y revivir las ausencias...


     Es difícil explicar todo lo que he ido experimentando y sintiendo con todos estos pensamientos...


     Resulta complicado evitar que las lágrimas broten sin permiso y que la pena te ahogue...LLEGA LA NAVIDAD...y con ella la soledad del ALMA...


     ...Y pensé...


     Yo creo en ese CIELO en el que está Jose...y suavicé un poco "mi Navidad"...


     Le gustaba montar el belén...
     Le encantaban las reuniones familiares con sus tertulias...
     Gozaba con los amigos y vivía instantes mágicos con ellos...
     Esperaba impaciente la llegada de los Reyes Magos para ver la felicidad de los suyos...


     Imaginé ese "CIELO"...Su Cielo estará de fiesta...Montará su belén y desde cualquier nube nos contemplará y nos mandará su luz...esa luz que tanta falta me hace...


     ...Y empecé a imaginar miles de nubes, miles de estrellas...


     El firmamento se llenará de nuestros seres queridos...Ellos, cada uno, velará por los suyos y compartiran (de otra forma) la NAVIDAD con nosotros...


     Mirad al CIELO...Vuestra estrella brillará para cada uno...y si una lágrima se escapa, dejadla rodar...Será un beso del alma que seguro les llega al corazón...


     Mari Carmen

miércoles, 8 de diciembre de 2010

CUANDO NOS FALTA ALGO....


     LA PIEZA QUE FALTA   (Autor desconocido)


    "Cuentan la historia de una rueda a la que le faltaba un pedazo, pues habían cortado de ella un trozo triangular.


    La rueda quería estar completa, sin que le faltara nada, así que se fue a buscar la pieza que había perdido. Pero como estaba incompleta y solo podía rodar muy despacio, reparó en las bellas flores que había en el camino; charló con los gusanos y disfrutó de los rayos del sol.


    Encontró montones de piezas, pero ninguna era la que le faltaba, así que las hizo a un lado y un día halló una pieza que le venía perfectamente. Entonces se puso muy contenta, pues ya estaba completa, sin que nada le faltara. Se colocó el fragmento y empezó a rodar.


    Volvió a ser una rueda perfecta que podía rodar con mucha rapidez. Tan rápidamente, que no veía las flores ni charlaba con los gusanos. Cuando se dio cuenta de lo diferente que parecía el mundo cuando rodaba aprisa, se detuvo, dejó en la orilla del camino el pedazo que había encontrado y se alejó rodando lentamente."


    "Hay integridad en la persona que acepta sus limitaciones y tiene el suficiente coraje para renunciar a sus sueños inalcanzables sin considerar que por eso ha fracasado. Hay entereza en quien ha aprendido que es lo bastante fuerte para sufrir una tragedia y sobrevivir, que puede perder a un ser querido y aún así sentirse completo. Ha atravesado por la peor experiencia y salido indemne.


    Cuando aceptamos que la imperfección es parte de la condición humana y sigamos rodando por la vida sin renunciar a disfrutarla, habremos alcanzado una integridad a la que otros solo aspiran.


    Y finamente, si tenemos suficiente valor para amar, compasión para perdonar, generosidad para alegrarnos con la felicidad ajena y sabiduría para reconocer que hay AMOR de sobra para todo el mundo, entonces podremos alcanzar una satisfacción que nunca otra criatura viviente tendrá jamás."


    Parece algo misterioso, pero nos damos cuenta de la belleza de las cosas sencillas cuando te falta algo importante, o cuando estás a punto de perderlo...


    La belleza de una sonrisa sin más, de un beso o una caricia inesperadas...Cuando lo tienes todos los días, no llegas a apreciarlo..y cuando se va marchando...¡cómo lo valoras!


    Nunca olvidaré los besos y las caricias de Jose...pero sobre todo las últimas, cuando apenas podía mover sus manos, cuando me pedía un beso con la mirada, cuando su sonrisa enternecía en momentos duros y su felicidad  se contagiaba frente a su destino...Ante todas sus faltas de movilidad se le engrandeció el corazón y valoró cada cosa sencilla como lo más importante de su VIDA...Le faltaba movimiento, pero se enamoró de cada pequeña cosa y la disfrutó admirando la grandeza de esa sencillez.


    Mari Carmen.

lunes, 6 de diciembre de 2010

ME PERSIGUE LA NOSTALGIA...


     Desde que comenzó Diciembre son más frecuentes los momentos nostálgicos...


     Quizá sea el mes tan festivo, quizá sea la soledad que se acentúa, o tal vez sea simplemente que el vacío se agranda día a día...


     Y a pesar de tanta lágrima derramada, de tanto grito ante lo que parece injusto...A pesar del tiempo que ha pasado, de la rabia contenida, del dolor del alma y de ir soltando todo poco a poco...la nostalgia, me persigue.


     "Sus visitas" son constantes, forma parte de mi vida...


     
    
     Oigo una palabra, veo un gesto, un encuentro con un amigo, una reunión, caminando por la calle...y el nudo en el estómago sube hacia la garganta hasta que llega la explosión y el alma se sigue haciendo pedazos...


     La nostalgia llega a enfurecerme, me sigue ahogando y es que...LE SIGO ECHANDO DE MENOS!


     Tal vez sea necesario tomarme un respiro, un descanso, hacer algo para despistar a la nostalgia...Si pudiera esconder al menos mis sentimientos, y nadie notara...pasar inadvertida....de puntillas...sin hacer ruido...


     Siento que la tristeza hace que la nostalgia sea cada vez más grande...y su ausencia ¡DIOS! ¡sigue doliendo tanto!


     No es una queja, no es rebeldía, no es "no asumir", no me veáis egoísta...Es tan solo que la obra de mi vida se resiente y cuando la necesidad llega a los límites, los cimientos parecen tambalearse... ¡sigo necesitando de él, es el AMOR DE MI VIDA...!


     Son tan solo unos días malos, unos momentos de emociones contenidas...


     Todo está bien, lo que sucede ahora, lo que sucede cada día, depende de mí, y con nostalgia o sin ella adaptaré mi vida...


     Pasará Diciembre y llegará Enero y Febrero con las fiestas patronales...y con los recuerdos demasiado "vivos"...tan "vivos" que su dolor aún penetra el alma...Seguiré intentando dar forma a la nueva vida que estoy creando, hasta que logre seguir recordando con la serenidad y la fuerza...que seguro irá llegando.


     Pero, todo está bien...y la vida continua.


     Mari Carmen.

domingo, 5 de diciembre de 2010

DEJÓ SU HUELLA...


     HUELLAS DORADAS (Cuento de Jorge Bucay)


    "Martín había vivido gran parte de su vida con intensidad y gozo.
    De alguna manera su intuición lo había guiado cuando su inteligencia fallaba en mostrarle el mejor camino.


    Él había aprendido a hacerse cargo de sí. Sabía que hacía todo lo posible para cuidarse de no hacer daño a los demás, especialmente a aquellos que quería. Quizás por eso le dolían tanto las acusaciones injustas, la envidia de los otros o los desprecios injustificados de extraños y conocidos.


    ¿Alcanzaba para darle significado a su vida la búsqueda de su propio placer?
    ¿Soportaba él mismo definirse como un hedonista centrando su existencia en su satisfacción individual?
    ¿Cómo armonizar estos sentimientos de goce personal con sus concepciones éticas, con sus creencias religiosas, con todo lo que había aprendido de sus mayores?
    ¿Qué sentido tenía una vida que sólo se significaba a sí misma?


    Ese día, más que otros, esos pensamientos lo abrumaron.


    Quizás debía irse. Partir. Repartir lo cosechado y dejarlo de legado para, aunque sea en ausencia, ser en los demás un buen recuerdo.
    En otro país, en otro pueblo, en otro lugar, con otra gente, podría empezar de nuevo. Una vida diferente.


    Debía tomarse el tiempo de reflexionar sobre su presente y sobre su futuro.


    Martín puso unas pocas cosas en su mochila y partió en dirección a la montaña.


    Le habían contado del silencio de la cima y de cómo la vista del valle ayudaba a poner en orden los pensamientos de quien hasta allí llegaba.


    En el punto más alto del monte giró para mirar su ciudad quizás por última vez.


    -Por una moneda te alquilo el catalejo-


    Era la voz de un viejo que apareció desde la nada con un pequeño telescopio plegable entre sus manos y que ahora le ofrecía con una mano, mientras que con la otra tendida hacia arriba reclamaba su dinero.


    Martín encontró en su bolsillo la moneda buscada y se la alcanzó al viejo que desplegó el catalejo y se lo alcanzó.


    Después de un rato de mirar consiguió ubicar su barrio, la plaza y hasta la escuela frente a ella.
    Algo le llamó la atención. Un punto dorado brillaba intensamente en el patio del antiguo edificio.


    Martín separó sus ojos del lente, parpadeó algunas veces y volvió a mirar. El punto dorado, seguía allí.


    -Qué raro- Exclamó Martín sin darse cuenta de que hablaba en voz alta.


    -¿Qué es lo raro?- preguntó el viejo.


    -El punto brillante -dijo Martín- ahí en el patio de la escuela -siguió alcanzándole al viejo el telescopio para que viera lo que él veia.


    -Son huellas- dijo el anciano.


    -¿Qué huellas? -preguntó Martín.


    -Te acuerdas de aquel día...debías tener 7 años; tu amigo de la infancia, Javier, lloraba desconsolado en ese patio de la escuela. Su madre le había dado unas monedas para comprar un lápiz para el primer día de clases. Él había perdido el dinero y lloraba a mares -contestó el viejo. Y después de una pausa siguió - ¿Te acuerdas lo que hiciste? Tenías un lápiz nuevo que estrenarías ese día. Cortaste el lápiz en dos partes iguales, sacaste punta a la mitad cortada y le diste el nuevo lápiz a Javier.


    -No me acordaba -dijo Martín- Pero eso ¿qué tiene que ver con el punto brillante?


    -Javier nunca olvidó ese gesto y ese recuerdo se volvió importante en su vida.


    -¿Y...?


    -Hay acciones en la vida de uno que dejan huellas en la vida de otros -explicó el viejo -acciones que contribuyen al desarrollo de los demás, quedan marcadas como huellas doradas...-


    Volvió a mirar por el telescopio y vio otro punto brillante en la vereda a la salida del colegio.


    -Ese es el día que saliste a defender a Fran, ¿te acuerdas?. Volviste a casa con un ojo morado-


    Martín miraba la ciudad.


    -Ese que está ahí en el centro -siguió el viejo- es la cartera que devolviste a tu vecino pudiendo habértela quedado...y el otro, el de la derecha, es la huella de aquella vez que compraste porque sí a un amigo el disco de su cantante favorito...Las huellas esas que salen a la izquierda, son de cuando cancelaste tus vacaciones porque la madre de tu amigo Juan había muerto y quisiste estar con él...-


   Martín apartó la vista del telescopio y sin necesidad de él, empezó a ver cómo cientos de puntos dorados aparecían desparramados por toda la ciudad.


    Al terminar de ocultarse el sol, el pueblo parecía iluminado por las huellas doradas."


Miremos a nuestro alrededor y comprobemos las huellas doradas que dejamos en los demás...


Veo huellas doradas por todas partes...Son las huellas que Jose fue dejando en todo su entorno durante su vida...


Familia, amigos, compañeros y conocidos...


Su recuerdo sigue vivo en tantas personas, que mi camino se ilumina con la luz que fue dejando...


Sigue presente en la vida de muchos...


Sus huellas brillan...Sus gestos y sus acciones permanecen en los corazones.


LUZ de VALENTÍA...
LUZ de HUMILDAD...
LUZ de SUPERACIÓN...
LUZ de HUMANIDAD...
LUZ de ENTREGA...
LUZ de AMISTAD...
LUZ de AMOR...LUZ....LUZ...LUZ.....


Mari Carmen.