
Del libro "Martes con mi viejo profesor" de Mitch Albom.
"El dinero no sirve de sucedáneo de la ternura, y el poder no sirve de sucedáneo de la ternura. Te puedo asegurar, como que estoy aquí sentado muriéndome, que cuando más lo necesitas, ni el dinero ni el poder te darán el sentimiento que buscas, por mucho que tengas de las dos cosas...
...El mismo día que supo que tenía una enfermedad terminal perdió interés por su poder adquisitivo.
Así pues, el televisor era el mismo, el coche era el mismo, todo en la casa era lo mismo de siempre...sin embargo, la casa había cambiado drásticamente.
Se había llenado de amor, de enseñanzas y de comunicación. Se había llenado de amistad, de familia, de sinceridad y de lágrimas. Se había llenado de compañeros, de alumnos, de maestros, de fisioterapeutas...Se había convertido de una manera muy real, en una casa rica, aunque la cuenta corriente se estuviera agotando rápidamente..."
Releyendo este libro, he recordado todo lo que Jose y yo ganamos con la enfermedad..y pienso que ójala todos aprovechéis para ganarlo sin necesidad de...
Es verdad que nuestra cuenta corriente se tambaleó, y que los muchos gastos ocasionaron algún quebradero de cabeza...pero como le pasó al viejo profesor, nuestra casa se llenó de otras cosas mucho más importantes, que además llegaban como ayuda de todo tipo y hasta lo económico se iba solucionando...
Recordando voy entendiendo cada vez más la felicidad de Jose a pesar de... Se sintió arropado, acompañado, querido. Recibió amor y ternura a raudales. Obtuvo comprensión y admiración...Las puertas de casa estaban abiertas a todos...y ¡Dios! como disfrutó de recibir y recibir...
Cada visita, cada pregunta, cada mirada, sonrisa o lágrima fueron para él "regalos del alma..."
Nuestro hogar se llenó de ternura, y aunque parezca contradictorio, se llenó de FELICIDAD...
"Mientras podamos amarnos los unos a los otros y recordar el sentimiento de amor que hemos tenido, podemos morirnos sin marcharnos del todo nunca. Todo el amor que has creado sigue allí. Todos los recuerdos siguen allí. Sigues viviendo en los corazones que has conmovido y que has nutrido mientras estabas aquí...Al morir se pone fin a una vida, no a una relación personal."
Mari Carmen.






