martes, 14 de diciembre de 2010
MONTAR EL BELEN
Un pedacito de nuestro Belén del año pasado....
Desde que Jose y yo nos casamos fue siempre una tradición montar el Belén.
Empezamos el primer año comprando el nacimiento. Jose hizo una especie de cueva con escayola y colocamos nuestro "primer Belén" en las primeras navidades juntos. El siguiente año compramos los Reyes Magos y de nuevo y un poco más grande montamos lo que sería para nosotros un ritual que año tras año iríamos agrandando. Compramos pastores de escayola y los fuimos pintando para que nos resultara más económico, seguimos comprando casitas, fuentes, pesebre, más figuras...y a partir del cuarto año el Belén era bastante grande...
Jose preparaba el rio, al principio con una bomba de lavadora vieja (que casi siempre nos traía problemas) y luego con un mecanismo a propósito...
Empezábamos los preparativos en el puente de la Inmaculada y siempre, (por falta de tiempo) nuestro salón se convertía en un desastre hasta el día de Nochebuena.
Primero sin hijos, y luego con ellos, el Belén se ponía en acción...
Preparar tableros, coger musgo, montar el fondo, luces, rio, guirnaldas...
¡Deja eso! ¡No toques las figuras! ¡Se sale agua! ¡Cuidado con la madera! ¡Las luces no van! ¡Prepara el rio que no llegamos!.....
El Belén era siempre motivo de alegría, de discusiones, de risas, de algún que otro enfado y algún que otro accidente sin importancia que año tras año íbamos recordando...Al final, la última figura que poníamos: El Niño Jesús, Maria le daba un beso y lo colocaba en el pesebre...y listo para celebrar la Navidad...
Jose se sintió siempre orgulloso de nuestro Belén, él protestaba por el trabajo, pero era feliz cada año con el resultado y viendo a los niños cuando venían a cantar villancicos...y por supuesto cuando los amigos llegaban a ver como había quedado o la familia nos visitaba...
Nuestro matrimonio celebraba años y nuestro Belén iba creciendo con nosotros...Cada año poníamos algo nuevo, por pequeño que fuera...una palmera, una hoguera, un corderito o un botijo...Crecía con nuestros hijos y nosotros con ellos...
Hoy, 14 de Diciembre, siguen las cajas que bajó Maria en el salón...No llega el momento de ponerme en acción...No me atreví a abrir una sola caja y creo que la paciencia de Maria se está acabando...Ella prudente, espera, mira de refilón, no insiste, pero se nota su ansia por montar su Belén...
Este año no hay nada nuevo, quizá no tengamos rio y las luces sean menos, pero si no pasa nada el fin de semana...empezaremos el ritual...
Ya no es lo mismo, ya nada es igual...pero aunque para mi no tenga sentido...¡hay que montar el Belén! La Navidad está cerquita y aunque lo que apetece es desaparecer...hay quien tiene toda la ilusión...y por ella se montará....
Significaba mucho para Jose, y significa mucho para Maria...Josep y yo intentaremos que no nos afecte demasiado...y si afecta, tragaremos y pensaremos...
¡Él así lo querría!
Este año va especialmente dedicado a él....
Mari Carmen.
lunes, 13 de diciembre de 2010
AUSENCIA
"EN EL MUNDO YA NO QUEDAN SERES QUE QUIERAN ASÍ" (Poldy Bird)
"A veces alguien te rompe un sueño, pero hay que soñar otra vez.
A veces la pena te deja sin respiración, pero hay que serenarse.
A veces en la oscuridad te pones a bailar con un recuerdo.
A veces tienes miedo, pero te inventas un abrazo.
Tú y yo sabemos lo que se siente en la soledad;
los días de cien horas, las horas de relojes sin agujas:
el tiempo no avanza, no retrocede, somos una imagen congelada,
una mujer sin nombre convertida en estatua de sal por haber mirado hacia atrás...
¿Cómo se llamaba la mujer de Lot, la que sabía que solo nos pertenece el pasado, que eso es lo único cierto que tenemos, haya sido sol o cruz, nave surcando el océano o piedra hundida en las profundidades del mar?
Busqué en libros y libros, y nunca hallé su nombre.
Pobrecita, doliente, casi cristal, casi llanto endurecido, pálido pensamiento detenido, pasado inamovible, única vestal que intentó mantener encendido el fuego devastador de quien sabe qué beso, que sólida pasión incandescente.
¿En qué pose quedó?
¿Con los brazos extendidos, clamando? ¿Intentando correr, desesperada?
¿Queriendo regresar...queriendo refugiarse en la casa que quedaba atrás?
Yo no quiero convertirme en estatua de sal...pero no puedo dejar de mirar el jardín del ayer: a veces infierno, a veces paraíso...
¿Dónde dejar aquella música que me sé de memoria?
¿Dónde, el gusto de su saliva tibia?
¿Y la aspereza de su barba creciendo de madrugada?
¿Y el olor a bosque de pinos expandido por sus movimientos
A veces la vida te enfrenta con un pelotón de fusilamiento...pero los disparos no te matan, te dejan herida a un costado del camino...olvidada, loca de dolor.
Y entonces ya no importa el frío.
Ni el calor.
Ni el hambre.
Ni la espera.
Ni una mariposa amarilla volando alrededor de la mirada.
Total, alguna vez volverá a ser verano, aunque el mar haya huido y sea inalcanzable .
Alguna vez volverá a ser de noche y podré descansar del agudo reflejo del sol en las pupilas.
Total, alguna vez volverá una piel conocida a frotarse contra mi piel, aunque sea en un sueño, aunque sea inventada.
Total, nadie podrá decirme que lo que digo es mentira, que lo que pienso es mentira, que lo que espero es mentira, que lo que siento es mentira.
Todo es posible cuando llueve.
Si das un salto las estrellas se te pueden meter en el pelo.
Si una estrella se cae en tus manos, la amasas hasta reducirla, la pones en la heladera y después te la comes hecha hielo. Pero no sucedió seguido. A veces no sucede ni siquiera una sola vez en la vida.
Eso no quiere decir que no esperes que pase.
Pasan tantas cosas que parecen tan raras. Por ejemplo: querer a alguien como yo he querido, y que un buen día ya no esté.
Y que nadie se da cuenta que la muerte no se lleva solamente a los muertos.
Y que a nadie le importe.
Y que a mí, de pronto, no me importe que a nadie le importe.
Porque aprendí una cosa: aunque bla bla bla...aunque todos bla bla bla, no es cierto: en el mundo ya no quedan seres que quieran así.
Pasa una vez.
Ráfaga.
Con alguien como él.
Con alguien como yo.
Estatua de sal.
Estatua de llanto cristalizado. Estatua desolada, arrodillada, trágica.
Estatua de una mujer sin nombre que no quiso marcharse, que quería quedarse, que jamás se hubiera ido, porque cuando se ama no se buscan lugares que queden lejos del alma, de lo vivido, de lo que nos pertenece por derecho, de ojeras compartidas, de lágrimas quemando la punta de la lengua, de palabras susurradas al oído. ¡AY!"
Llegan noches de sueños rotos, de ilusiones que se desvanecen. Apenas cierras los ojos, la imagen de la Navidad se repite y con ella, el mayor dolor llega a tu mente...
La ausencia es inevitable, y sientes miedo, terror y te da pánico pensar en una Navidad sin él...
Pero no se puede detener el tiempo, no se puede detener la vida...y al final llegará como ráfaga de viento...y volando dejará de nuevo su mensaje de Paz y Amor...
Pero esta vez de....AMOR AUSENTE...
Mari Carmen.
sábado, 11 de diciembre de 2010
LLEGÓ LA SOLEDAD...
"COSAS DE LA SOLEDAD" (POLDY BIRD)
Que palabra: soledad.
¿De qué color la pintarías si tuvieras que ponerle un color?
Creo que no la pintaría. No me atrevería a entristecer tanto un color, a quitarle hasta el último aliento de su energía vital.
La soledad es un buitre que vuela en círculos sobre nuestra cabeza.
Alto. Lejos. Al principio no la vemos...
Mientras estamos en movimiento, no se atreve a acercarse, pero en cuanto bajamos los brazos y nos quedamos quietos un instante...¡zas!..., baja en picada, arremete contra nuestros pensamientos, los picotea, los arranca, los tira a un costado...
¿Y quien querrá acercarse a nosotros, en medio de un basural de preguntas rotas, de palabras asfixiadas, de recuerdos gravemente heridos?
La soledad es engañosa.
Parece, cuando no la conocemos bien, un paraíso de tranquilos aires, un sereno lugar en el que podemos reposar dejando de lado la mochila de las ansiedades y el cansancio...
Ah...que apacible silencio...
Ah...que oportunidad especial para poner en orden las ideas. Para esclarecernos. Para buscar en nuestro interior buscando el alma...Pero no...Es una trampa.
La noche ocupa todo; borra los rosales, mata los pájaros perdidos; se mete en las pupilas hasta dejarnos ciegos; se mete en los resquicios de imágenes y voces. No nos deja nada. Ni sueños. Ni fuerzas. Ni ganas.
La garganta no quiere dar el grito para pedir ayuda.
Los brazos no se despegan del cuerpo, laxos...
La soledad nos saca las caricias de las manos.
Nos deja poco aire, para que aparezca esa sensación de opresión en el pecho.
En un primer momento...hasta parece cómoda. Que cómodo estar solos. Que cómodo no tener que dar cuenta de nuestros actos. Que cómodo no tener que compartir, ni pedir, ni tener en cuenta a alguien más. Que cómodo no preguntar y que no nos pregunten. No tener horarios. No tener que acordarse si le gusta o no le gusta...
Nos parece que la soledad es sinónimo de libertad.
Hasta que tratamos de prender la luz, y no hay luz.
Encender un fósforo, y no prende...
Esperamos la llegada de la mañana, pero pasan las horas y las horas...y la mañana no llega.
La mañana es un resplandor allá, más allá...apenas se vislumbra...algo levemente más claro que la noche interminable.
La soledad nos ha atrapado. Creímos en sus mentiras. Nos metimos en su jardín invisible.
Nadie nos oye. Nadie nos ve.
Es tan fácil para los otros no oírnos, no vernos!
Es tan fácil para los demás darnos por desaparecidos, tachar nuestros nombres de sus agendas, sacarnos de la lista de invitados, correr la silla para estar más cómodos ocupando un pedazo de nuestro lugar...
Vamos. No te resignes. No te duermas. No cedas tu espacio.
La soledad no es invencible, es maligna y frágil, la luz le causa espanto y se vuelve cenizas cuando la otra mano se aferra a tu mano, ese relámpago de calor la mata.
Vamos. Muévete. Hay que correr y transportar la puerta, entrar, decir: ¡Ya llegué!...
Y alguien caminará hacia vos, te extenderá los brazos, te refugiará en ellos y empezarás a hablar de cualquier cosa. Hablar, hablar, barrer los silencios, tomar lo que te dan, darte y haber aprendido que vivir es una batalla contra la soledad.
Y podemos vencerla.
Porque, aunque nadie responda cuando decimos..."ya llegué"... podemos inventarnos una respuesta, traerla del pasado...
O empezar a buscarla...
Mari Carmen.
viernes, 10 de diciembre de 2010
10 MESES SIN TÍ...
(Hamlet Lima Quintana - Del libro de Jorge Bucay "El camino de las lágrimas")
TRANSFERENCIA
"Después de todo, la muerte es una gran farsante.
La muerte miente cuando anuncia que se robará la vida,
como si pudiera cortar la primavera,
porque al final de cuentas,
la muerte solo puede robarnos el tiempo,
las oportunidades de sonreír,
de comer una manzana,
de decir algún discurso,
de pisar el suelo que se ama,
de encender el amor de cada día.
De dar la mano, de tocar la guitarra,
de transitar la esperanza.
Sólo nos cambian los espacios.
Los lugares donde extender el cuerpo,
bailar bajo la luna o cruzar a nado un río.
Habitar una cama, llegar a otra vereda,
sentarse en una rama,
descolgarse cantando de todas las ventanas.
Eso puede hacer la muerte.
Pero, ¿robar la vida?...Robar la vida no puede.
No puede concretar esa farsa...porque la vida...
la vida es una antorcha que va de mano en mano,
de hombre a hombre, de semilla en semilla,
una transferencia que no tiene regreso,
un infinito viaje hacia el futuro,
como una luz que aparta
irremediablemente las tinieblas."
La muerte puede llevarse algunas cosas del otro, pero no pueden robármelo porque de alguna manera ese otro sigue estando adentro mío.
SON 10 MESES...Y ME SIGUE PARECIENDO AYER, PERMANECES ...ESTÁS...SIGUES...TE SIENTO...Y SIN EMBARGO...
TE SIGO EXTRAÑANDO COMO EL PRIMER DÍA.
Mari Carmen.
jueves, 9 de diciembre de 2010
ME REPITO...CON LA NAVIDAD.

Con el paso del tiempo y según como te vas haciendo mayor, empiezas a ver las cosas de manera diferente y a entender la vida de otro modo...
Te van marcando cosas y situaciones que te hacen ¿crecer? o simplemente ver la realidad desde otro ángulo...
Sé que sois muchos los que me leéis desde el anonimato, y sé que algunos escritos os identifican y otros simplemente os acercan a mi o tan solo compartís conmigo desde el silencio...
Hoy, pensaba en situaciones parecidas a las mías...
La falta de una madre, de un hermano, de un padre, de un hijo, de un amigo...La muerte nos toca de cerca a muchos de los que esperamos la Navidad con ganas de desaparecer al menos durante unos días...
La enfermedad sigue en muchas familias, atacando muy duro, y el motivo de celebrar queda muy lejos de la realidad...
Las guirnaldas, las luces de colores, el belén, los regalos, quedan relegados ante el dolor y la tristeza...
Pensamos que la Navidad es para los demás, para los que se encuentran bien, para los que están "todos"...
Me puse a pensar, a poner caras (todos conocemos a personas que sufren) a ver familias con problemas, con dolor y con desesperanza...
Dejé correr mis lágrimas, pensé en Jose, mucho, tanto que el dolor se vuelve insoportable, tanto que el corazón llega a volverse tan vulnerable que te sientes incapaz de escribir o de trasmitir sentimientos positivos...El bombardeo de emociones y de añoranzas martillea el alma...y te va destrozando por dentro...Y pensé: ¿Cuántos como yo?...
Me trasladé mentalmente a los hospitales...Ayer, recibimos la visita de la amiguita de Maria, que sigue en la lucha contra su leucemía. Llegó con su sonrisa, con sus ganas de vivir...y pendiente de su inminente ingreso (seguramente para Navidad) para otra fase de su quimioterapia...Vi la cara de unos padres destrozados por dentro, pero felices de poder dar a su hija todo el AMOR del mundo para que sea feliz...y recordé nuestros días en el hospital, y los dramas que se suceden cada Navidad con la enfermedad, y en algunos casos con la soledad...y la muerte.
He seguido pensando en "personas", pero con nombres y apellidos, que pasan situaciones como estas, y conozco, sé de su sufrimiento y de su rabia...y sé que la Navidad es para ellos tan dura como para mí...
Las fechas que representan felicidad se convierten en losas que cargan encima de nosotros y nos aplastan hasta quitarnos casi la respiración...Perdemos el sentido y "celebrar" significa más que nunca recordar y notar más el vacío...
Cada fecha significativa es como si se volviera todo en nuestra contra, es regresar al dolor y revivir las ausencias...
Es difícil explicar todo lo que he ido experimentando y sintiendo con todos estos pensamientos...
Resulta complicado evitar que las lágrimas broten sin permiso y que la pena te ahogue...LLEGA LA NAVIDAD...y con ella la soledad del ALMA...
...Y pensé...
Yo creo en ese CIELO en el que está Jose...y suavicé un poco "mi Navidad"...
Le gustaba montar el belén...
Le encantaban las reuniones familiares con sus tertulias...
Gozaba con los amigos y vivía instantes mágicos con ellos...
Esperaba impaciente la llegada de los Reyes Magos para ver la felicidad de los suyos...
Imaginé ese "CIELO"...Su Cielo estará de fiesta...Montará su belén y desde cualquier nube nos contemplará y nos mandará su luz...esa luz que tanta falta me hace...
...Y empecé a imaginar miles de nubes, miles de estrellas...
El firmamento se llenará de nuestros seres queridos...Ellos, cada uno, velará por los suyos y compartiran (de otra forma) la NAVIDAD con nosotros...
Mirad al CIELO...Vuestra estrella brillará para cada uno...y si una lágrima se escapa, dejadla rodar...Será un beso del alma que seguro les llega al corazón...
Mari Carmen
miércoles, 8 de diciembre de 2010
CUANDO NOS FALTA ALGO....
LA PIEZA QUE FALTA (Autor desconocido)
"Cuentan la historia de una rueda a la que le faltaba un pedazo, pues habían cortado de ella un trozo triangular.
La rueda quería estar completa, sin que le faltara nada, así que se fue a buscar la pieza que había perdido. Pero como estaba incompleta y solo podía rodar muy despacio, reparó en las bellas flores que había en el camino; charló con los gusanos y disfrutó de los rayos del sol.
Encontró montones de piezas, pero ninguna era la que le faltaba, así que las hizo a un lado y un día halló una pieza que le venía perfectamente. Entonces se puso muy contenta, pues ya estaba completa, sin que nada le faltara. Se colocó el fragmento y empezó a rodar.
Volvió a ser una rueda perfecta que podía rodar con mucha rapidez. Tan rápidamente, que no veía las flores ni charlaba con los gusanos. Cuando se dio cuenta de lo diferente que parecía el mundo cuando rodaba aprisa, se detuvo, dejó en la orilla del camino el pedazo que había encontrado y se alejó rodando lentamente."
"Hay integridad en la persona que acepta sus limitaciones y tiene el suficiente coraje para renunciar a sus sueños inalcanzables sin considerar que por eso ha fracasado. Hay entereza en quien ha aprendido que es lo bastante fuerte para sufrir una tragedia y sobrevivir, que puede perder a un ser querido y aún así sentirse completo. Ha atravesado por la peor experiencia y salido indemne.
Cuando aceptamos que la imperfección es parte de la condición humana y sigamos rodando por la vida sin renunciar a disfrutarla, habremos alcanzado una integridad a la que otros solo aspiran.
Y finamente, si tenemos suficiente valor para amar, compasión para perdonar, generosidad para alegrarnos con la felicidad ajena y sabiduría para reconocer que hay AMOR de sobra para todo el mundo, entonces podremos alcanzar una satisfacción que nunca otra criatura viviente tendrá jamás."
Parece algo misterioso, pero nos damos cuenta de la belleza de las cosas sencillas cuando te falta algo importante, o cuando estás a punto de perderlo...
La belleza de una sonrisa sin más, de un beso o una caricia inesperadas...Cuando lo tienes todos los días, no llegas a apreciarlo..y cuando se va marchando...¡cómo lo valoras!
Nunca olvidaré los besos y las caricias de Jose...pero sobre todo las últimas, cuando apenas podía mover sus manos, cuando me pedía un beso con la mirada, cuando su sonrisa enternecía en momentos duros y su felicidad se contagiaba frente a su destino...Ante todas sus faltas de movilidad se le engrandeció el corazón y valoró cada cosa sencilla como lo más importante de su VIDA...Le faltaba movimiento, pero se enamoró de cada pequeña cosa y la disfrutó admirando la grandeza de esa sencillez.
Mari Carmen.
lunes, 6 de diciembre de 2010
ME PERSIGUE LA NOSTALGIA...
Desde que comenzó Diciembre son más frecuentes los momentos nostálgicos...
Quizá sea el mes tan festivo, quizá sea la soledad que se acentúa, o tal vez sea simplemente que el vacío se agranda día a día...
Y a pesar de tanta lágrima derramada, de tanto grito ante lo que parece injusto...A pesar del tiempo que ha pasado, de la rabia contenida, del dolor del alma y de ir soltando todo poco a poco...la nostalgia, me persigue.
"Sus visitas" son constantes, forma parte de mi vida...
Oigo una palabra, veo un gesto, un encuentro con un amigo, una reunión, caminando por la calle...y el nudo en el estómago sube hacia la garganta hasta que llega la explosión y el alma se sigue haciendo pedazos...
La nostalgia llega a enfurecerme, me sigue ahogando y es que...LE SIGO ECHANDO DE MENOS!
Tal vez sea necesario tomarme un respiro, un descanso, hacer algo para despistar a la nostalgia...Si pudiera esconder al menos mis sentimientos, y nadie notara...pasar inadvertida....de puntillas...sin hacer ruido...
Siento que la tristeza hace que la nostalgia sea cada vez más grande...y su ausencia ¡DIOS! ¡sigue doliendo tanto!
No es una queja, no es rebeldía, no es "no asumir", no me veáis egoísta...Es tan solo que la obra de mi vida se resiente y cuando la necesidad llega a los límites, los cimientos parecen tambalearse... ¡sigo necesitando de él, es el AMOR DE MI VIDA...!
Son tan solo unos días malos, unos momentos de emociones contenidas...
Todo está bien, lo que sucede ahora, lo que sucede cada día, depende de mí, y con nostalgia o sin ella adaptaré mi vida...
Pasará Diciembre y llegará Enero y Febrero con las fiestas patronales...y con los recuerdos demasiado "vivos"...tan "vivos" que su dolor aún penetra el alma...Seguiré intentando dar forma a la nueva vida que estoy creando, hasta que logre seguir recordando con la serenidad y la fuerza...que seguro irá llegando.
Pero, todo está bien...y la vida continua.
Mari Carmen.
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