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domingo, 4 de septiembre de 2011
LA PREGUNTA MÁS IMPORTANTE
(De Internet)
"Durante mi segundo semestre en la escuela de enfermería, nuestro profesor nos dio un examen sorpresa. Yo era un estudiante consciente y leí rápidamente todas las preguntas, hasta que leí la última.
-¿Cual es el nombre de la mujer que limpia la escuela?-
Seguramente esto era algún tipo de broma. Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la escuela. Ella era alta, cabello oscuro, como de cincuenta años, pero, ¿cómo iba yo a saber su nombre?
Entregué mi examen, dejando la última pregunta en blanco.
Antes de que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si la última pregunta contaría para la nota del examen.
-Absolutamente- dijo el profesor.-En sus carreras, ustedes conocerán a muchas personas. Todas son importantes. Ellos merecen su atención y cuidados, aunque sólo les sonrían y digan: "¡Hola!"
Nunca olvidé esta lección. También aprendí que su nombre era Dorothy.
Todos somos IMPORTANTES...
Cada uno en la vida tiene una "tarea" y cada persona que pasa a nuestro lado es tan importante como nosotros...y los que no lo son, esos, ni pasan...
Mari Carmen.
jueves, 5 de mayo de 2011
NUDO DE AMOR...
(Autor desconocido)
En una junta de padres de familia de cierta escuela, la directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a los hijos. También pedía que se hicieran presentes el máximo de tiempo posible.
Ella entendía que, aunque la mayoría de los padres y madres de aquella comunidad fueran trabajadores, deberían encontrar un poco de tiempo para dedicar y entender a los niños.
Sin embargo, la directora se sorprendió cuando uno de los padres se levantó y explicó, en forma humilde, que él no tenía tiempo de hablar con su hijo durante la semana. Cuando salía para trabajar era muy temprano y su hijo todavía estaba durmiendo. Cuando regresaba del trabajo era muy tarde y el niño ya no estaba despierto. Explicó, además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento de la familia.
Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba redimirse yendo a besarlo todas las noches cuando llegaba a su casa y, para que su hijo supiera de su presencia, él hacía un nudo en la punta de la sábana que lo cubría. Eso sucedía religiosamente todas las noches cuando iba a besarlo.
Cuando el hijo despertaba y veía el nudo, sabía, a través de él, que su papá había estado allí y lo había besado. El nudo era el medio de comunicación entre ellos.
La directora se emocionó con aquella singular historia y se sorprendió aún más cuando constató que el hijo de ese padre era uno de los mejores alumnos de la escuela.
El hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse entre sí.
Aquel padre encontró su forma, que era simple pero eficiente. Y lo más importante es que su hijo percibía, a través del nudo afectivo, lo que su papá le estaba diciendo.
Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que nos olvidamos de lo principal, que es la comunicación a través del sentimiento.
Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban, para aquel hijo, muchísimo más que regalos o disculpas vacías. Es válido que nos preocupemos por las personas, pero es más importante que ellas lo sepan, que puedan sentirlo.
Para que exista la comunicación es necesario que las personas "escuchen" el lenguaje de nuestro corazón, pues, en materia de afecto, los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras. Es por ese motivo que un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el raspón en la rodilla, el miedo a la oscuridad.
Las personas tal vez no entienden el significado de muchas palabras, pero saben registrar un gesto de amor. Aunque ese gesto sea solamente un nudo.
Un nudo lleno de afecto y cariño.
Pensé en los gestos de amor, de amistad, de cariño...y no solo hacia los niños. También los mayores nos comunicamos a veces con ese tipo de gestos..y ¡cómo llenan!
Me llevó como siempre a la enfermedad de Jose ¡Nos decía tanto con sus gestos! ¡Con su mirada! ¡Con su sonrisa!...y como le costaba hablar!
Él era de poco reír, más bien tenía siempre el semblante serio, muy serio...y a partir del momento de conocer su enfermedad, su rostro se transformó en una bella sonrisa y en una luz especial en su mirada. ¡Trasmitía TANTO!!!!
Es verdad que todo sabemos registrar un "gesto de amor", y es que a veces vale más que las palabras...pensaba en todo lo que Jose me hubiera podido decir sobre lo que sentía, pero él prefería callar, y su cara reflejaba todo su sentir...Bastaba con mirarle para ver su felicidad...y con una sonrisa nos trasmitía esa serenidad que perduró hasta el último momento.
Su gesto de Amor fue su sencillez y su humildad...con pocas palabras nos daba una continua lección de VIDA.
Mari Carmen.
lunes, 4 de abril de 2011
LAS CUATRO ESTACIONES DE LA VIDA
(Autor desconocido)
"Había un hombre que tenía cuatro hijos. Él buscaba que ellos aprendieran a no juzgar las cosas tan rápidamente; entonces los envió a cada uno por turnos a visitar un peral que estaba a una gran distancia.
El primer hijo fue en el invierno, el segundo en primavera, el tercero en verano y el hijo más joven en otoño.
Cuando todos ellos habían ido y regresado, él los llamó y juntos les pidió que describieran lo que habían visto.
El primer hijo mencionó que el árbol era horrible, doblado y retorcido.
El segundo dijo que no, que estaba cubierto con brotes verdes y lleno de promesas.
El tercer hijo no estuvo de acuerdo, él dijo que estaba cargado de flores, que tenía aroma muy dulce y se veía muy hermoso, era la cosa más llena de gracia que jamás había visto.
El último de los hijos no estuvo de acuerdo con ninguno de ellos, él dijo que estaba maduro y marchitándose de tanto fruto, lleno de vida y satisfacción.
Entonces el padre les explicó a sus hijos que todos tenían la razón, porque ellos sólo habían visto una de las estaciones de la vida del árbol."
"No dejes que el dolor de una estación destruya la dicha del resto.
No juzgues la vida por solo una estación difícil.
Aguanta con valor las dificultades y malas rachas porque luego disfrutarás de los buenos tiempos.
Él les dijo a todos que no deben juzgar a un árbol, o a una persona por solo ver una de sus temporadas, y que la esencia de lo que son, el placer, regocijo y amor que viene con la vida puede ser solo medida al final, cuando todas las estaciones han pasado.
Si tú te das por vencido en el invierno, habrás perdido la promesa de la primavera, la belleza del verano, y la satisfacción del otoño.
Solo el que persevera encuentra un mañana mejor."
Cada una de las estaciones de la vida nos deja algo bueno, solo hay que aprender a mirarlo con esperanza y nos permitirá seguir adelante. Cada una de ellas es necesaria para alcanzar la siguiente...Los tiempos malos también se pasan...solo hay que esperar una estación mejor.
TODO LLEGA....
Mari Carmen.
jueves, 31 de marzo de 2011
NUNCA ES TARDE...


VOLAR SOBRE EL PANTANO
Si sientes que la vida no tiene sentido, que los problemas te están acabando, memoriza esta parábola:
"Un pájaro que vivía resignado en un árbol podrido en medio del pantano, se había acostumbrado a estar ahí, comía gusanos del fango y se hallaba siempre sucio por el pestilente lodo.
Sus alas estaban inutilizadas por el peso de la mugre hasta que cierto día un gran ventarrón destruyó su guarida; el árbol podrido fue tragado por el cieno y él se dio cuenta que iba a morir.
En un deseo repentino de salvarse comenzó a aletear con fuerza para emprender el vuelo, le costó mucho trabajo porque había olvidado cómo volar, pero enfrentó el dolor del entumecimiento hasta que logró levantarse y cruzar el ancho cielo, llegando finalmente a un bosque fértil y hermoso."
Los problemas son como el ventarrón que ha destruido tu guarida y te están obligando a elevar el vuelo...o a morir...
Nunca es tarde. No importa lo que se haya vivido, no importa los errores que hayas cometido, no importa las oportunidades que se hayan dejado pasar, no importa la edad, siempre estamos a tiempo para decir basta, para oír el llamado que tenemos de buscar la perfección, para sacudirnos el cieno y volar alto y muy lejos del pantano. (Cuauhtémoc Sánchez)
"El ventarrón" irá calmando. Cada uno con nuestras cosas, tenemos días de brisa, de ventisca, de viento suave y como no, de ventarrón...Y todos logramos superarlo y remontar el vuelo.
Aprender a hacerlo es cuestión de tiempo, unos necesitan más que otros, pero al final LLEGAMOS...
Mari Carmen.
lunes, 14 de marzo de 2011
DAR FELICIDAD...
(Desconozco el autor)
"Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación de un hospital.
A uno se le permitía sentarse en su cama cada tarde durante una hora para ayudarle a drenar el líquido de sus pulmones.
Su cama daba a la única ventana de la habitación. El otro hombre tenía que pasar todo el tiempo boca arriba. Los dos charlaban durante horas.
Hablaban de sus mujeres y sus familias, sus hogares, sus trabajos, su estancia en el servicio militar, donde habían estado de vacaciones...
Y cada tarde, cuando el hombre de la cama junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que podía ver desde la ventana.
El hombre de la otra cama empezó a desear que llegaran esas horas, en que su mundo se ensanchaba y cobraba vida con todas las actividades, colores del mundo exterior.
La ventana daba a un parque con un precioso lago. Patos y cisnes jugaban en el agua, mientras los niños lo hacían con sus cometas. Los jóvenes enamorados paseaban de la mano, entre flores de todos los colores del arco iris. Grandes árboles adornaban el paisaje, y se podía ver en la distancia una bella vista de la línea de la ciudad.
El hombre de la ventana describía todo esto con un detalle exquisito, el del otro lado de la habitación cerraba los ojos e imaginaba la idílica escena.
Una tarde calurosa, el hombre de la ventana describió un desfile que estaba pasando. Aunque el otro hombre no podía oír a la banda, podía verlo, con los ojos de su mente, exactamente como lo describía el hombre de la ventana con sus mágicas palabras.
Pasaron días y semanas.
Una mañana, la enfermera de día entró con el agua para bañarles, encontrándose el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que había muerto plácidamente mientras dormía. Se llenó de pesar y llamó a los ayudantes del hospital para llevarse el cuerpo.
Tan pronto como lo consideró apropiado, el otro hombre pidió ser trasladado a la cama al lado de la ventana.
La enfermera le cambió encantada y, tras asegurarse de que estaba cómodo, salió de la habitación.
Lentamente y con dificultad, el hombre se irguió sobre el codo para lanzar su primera mirada al mundo exterior; por fin tendría la alegría de verlo él mismo. Se esforzó para girarse despacio y mirar por la ventana al lado de la cama...y se encontró con una pared blanca.
El hombre preguntó a la enfermera que podría haber motivado a su compañero muerto para describir cosas tan maravillosas a través de la ventana.
La enfermera le dijo que el hombre era ciego y que no habría podido ver ni la pared, y le indicó:
"Quizás sólo quería animarle a usted"
Es una tremenda felicidad el hacer feliz a los demás, sea cual sea la propia situación. El dolor compartido es la mitad de pena, pero la felicidad, cuando se comparte, es doble.
Si quieres sentirte rico, solo cuenta todas las cosas que tienes y que el dinero no puede comprar..."
Tal vez sin darnos cuenta, en alguna ocasión habremos hecho feliz a alguien....pensaba en Jose, en la manera de ver las cosas durante su enfermedad, en su ilusión, en su fuerza, en sus ganas de tirar palante...Lo hizo por él, seguro, pero sé que también lo hizo...por mi, por los demás y esto le hace más grande porque dio todo... para nuestra felicidad.
Mari Carmen.
viernes, 11 de marzo de 2011
SABER ESCUCHAR...
(De Internet)
"Recibí una llamada telefónica de una muy buena amiga. Me dio mucho gusto su llamada, lo primero que me preguntó fue: -¿Cómo estás? y sin saber porqué le contesté -"Muy sola".
-¿Quieres que hablemos?-me dijo. Le respondí que sí y me dijo: -¿Voy a tu casa...? Y le respondí que sí.
Colgó el teléfono y en menos de quince minutos ella ya estaba tocando a mi puerta.
Yo hablé por horas de todo, de mi trabajo, de mi familia, de mis fracasos, de mis deudas, y ella, atenta siempre, me escuchó.
Se nos hizo de día, yo estaba totalmente cansada, mentalmente me había hecho mucho bien su compañía y sobre todo que me escuchara, que me apoyara y me hiciera ver mis errores. Me sentía muy a gusto y cuando ella notó que yo ya me encontraba mejor, me dijo: -Bueno, me voy, tengo que ir a trabajar...
Yo me sorprendí y le dije -¿Por qué no me habías dicho que tenías que ir a trabajar? Mira la hora que es, no dormiste nada, te quité tu tiempo toda la noche- Ella sonrió y me dijo: -No hay problema, para eso estamos las amigas- Yo me sentía cada vez más feliz y orgullosa de tener una amiga así. La acompañé a la puerta de mi casa...y cuando ella caminaba hacia su automóvil, le grité desde lejos: -Y a todo esto, ¿por qué me llamaste anoche tan tarde?- Ella regresó y me dijo en voz baja. -Es que te quería dar una notícia....- Y le pregunté: -¿Qué pasó?...Y me dijo:
-Fui al doctor y me dijo que estoy muy enferma...-Yo me quedé muda...ella me sonrió y me dijo: -Ya hablaremos de eso. Que tengas un buen día...- Se dio la vuelta y se fue.
Pasó un buen rato para cuando asimilé la situación y me pregunté una y otra vez, ¿por qué cuando ella preguntó cómo estaba, me olvidé de ella y sólo hablé de mí? ¿Cómo tuvo la fuerza de sonreirme, de darme ánimos, de decirme todo lo que me dijo, estando ella en esa situación?
Esto es increíble...Desde entonces mi vida ha cambiado. Suelo ser menos dramática con mis problemas y disfrutar más de las cosas buenas de la vida. Ahora aprovecho más el tiempo con la gente que quiero...
"EL QUE NO VIVE PARA SERVIR...NO SIRVE PARA VIVIR..."
La vida es como una escalera, si miras hacia arriba siempre serás el último de la fila, pero si miras hacia abajo verás que hay mucha gente que quiere estar en tu lugar. Detente a escuchar y ayudar a tus amigos, tú necesitas de ellos y ellos de tí."
Cuántas veces creemos que nuestros problemas son los más grandes e importantes...Sin darnos cuenta queremos acaparar la atención ante nuestras cosas. Si nos paramos a pensar, analizamos y comprendemos, veremos que cada uno tiene lo suyo y tenemos que ser capaces de encontrar el momento de pararnos y simplemente ESCUCHAR...
Pienso en las horas que les robo yo a "mi gente", pienso en su paciencia, en su entrega, en su disponibilidad, en su cariño...¿Habré hecho yo, sin darme cuenta, como la de la historia...?
Mari Carmen.
viernes, 7 de enero de 2011
TERMINÓ LA NAVIDAD...
La Navidad más triste...pasó. Acabó otra etapa dura..¿la próxima? El día a día que sigue siendo vacío a pesar de todo... Os cuento esta historia que encontré. UN SITIO JUNTO A LA ESTRELLA DE NAVIDAD (Mark Slater-cuento extraído de Selecciones del Reader's Digest)
"¿Por qué guardaba mamá una cadena de cartulina en la caja de los adornos navideños?
Es Año Nuevo y hemos pasado en familia otra maravillosa temporada navideña. Una ligera nevada ha empezado a borrar las huellas dejadas ayer por mis hijos, que hicieron ángeles de nieve, se deslizaron cuesta abajo por la loma del jardín de su abuelo y se cubrieron de una mágica escarcha de la cabeza a los pies.
Después del desayuno, mamá empieza a desarmar el árbol de Navidad, tarea de todos los años que prefiere hacer ella sola. Va retirando uno por uno los adornos, y contempla por un instante aquellos que hicimos sus hijos cuando éramos pequeños. Después, mientras canturrea sus villancicos preferidos, envuelve cada objeto y lo coloca con delicadeza en una vieja caja de cartón.
Como una chica que estuviera comiendo una torta recubierta con su crema preferida, deja para lo último la pieza que corona el árbol: una estrella sencilla, no por ello menos preciada, que apunta al cielo y nos recuerda a todos que la luz de Cristo, representada por la estrella de Belén, ilumina la Navidad en nuestro hogar. Este es el último adorno que se envuelve, y el que queda más arriba en la caja, para que el año próximo sea la primera luz de Navidad que se encienda.
Pero hay otro adorno: una cadenita de cartulina, de eslabones rojos y verdes que son tiras unidas a mano por sus extremos. Apenas alcanza para rodear la punta del árbol, y sus eslabones arrugados y descoloridos, reparados con cinta adhesiva y pegamento, revelan años de uso.
Mamá aún no lo sabe, pero una vez, hace muchos años, estuve observándola desde el otro cuarto mientras retiraba la cadena del árbol con sumo cuidado, eslabón por eslabón.
Después de mirarla unos instantes, la colocó en una cajita blanca, aseguró la tapa con cinta adhesiva y dijo con emoción:"Todavía no termino de guardarte y ya quiero verte otra vez".
Guardó la cajita blanca dentro de la más grande, dejando el espacio preciso para la estrella, y luego puso ésta a su lado. Por último selló la caja grande y la arrastró hasta el pie del árbol para que alguien se la llevara después al sótano. En ese momento entré en el cuarto y me ofrecí a bajarla yo.
-Sí, gracias -me respondió- Ya está lista, pero no se te vaya a caer.
Al mirarla a los ojos me di cuenta de que había contenido las lágrimas, y una leve sonrisa aún le iluminaba el rostro.
Bajé la caja al sótano y en seguida puse manos a la obra para descifrar el misterio que había presenciado. Quité la cinta adhesiva que sellaba la caja y, rápido para que nadie me descubriera, saqué la cajita blanca para que le diera la luz.
Allí estaba la respuesta a mi curiosidad, el motivo de tantos cuidados, el espacio reservado junto a la estrella y, sobre todo, el sentido de la Navidad en nuestro hogar. Sobre un costado de la caja, una manita de cinco años había escrito a lápiz, con letra despareja: "Erick".
Mi hermano menor, EricK, no llegó a vivir lo suficiente para ver su sexta Navidad ni su adorno colgado en el árbol, pero mamá reserva para él un sitio junto a la estrella todos los años.
Lo conserva en buen estado, como a toda la familia, y con manos cansadas y un amor del que sólo es capaz una madre, mantiene unidos los eslabones de la cadena
Ahora que he llegado a adulto y soy padre, finalmente entiendo lo que significa "unión".
Así hago yo con mi Belén. He ido desmontando, envolviendo y guardando...
Al final "las maderas de papá" volverán a su lugar, para el próximo año volver a empezar...
Encontré el sentido de nuestro Belén, Maria consiguió ese sentido...y las siguientes Navidades, de nuevo "la base" estará preparada para celebrar la Navidad...aunque lastime...
...Y es que "la base" de la familia consiguió quedar intacta...Jose no está con nosotros, pero su fuerza, su seguridad, su ilusión, su entrega, su AMOR....permanece en cada uno de nosotros.
"Las maderas de papá..."
Mari Carmen.
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