
Continua siendo difícil ver pasar los días y no seguir recordando cada detalle y cada experiencia vivida después de una dura enfermedad...
Es como ir pasando una película que te impactó...y no poder olvidarla...La recuerdas siempre...y las imágenes van pasando por tu mente una y otra vez, reviviendo los instantes con una nitidez total que hace que el alma siga dolorida y al mismo tiempo feliz, a la larga va siendo como una lección de la vida y hay que seguir aprendiendo a quedarse con lo bueno...
Hoy, recordando y leyendo otros blogs, me quedé pensando en el respeto...El respeto de las personas que te rodean...
Leí en un blog de un enfermo de ELA un comentario que decía. "Y si no deja entrar en su vida a nadie más que a su esposa para cuidarlo..."
Este comentario me dolió, pensé en esta pareja que vive "su infierno" y en como puede haber gente con una falta de respeto tan grande... Es su vida y ellos eligen como afrontarla y como vivirla, los demás deben aceptar sus decisiones...
Cuando Jose enfermó y con el tiempo, conforme avanzaba la enfermedad, tuvimos ayuda como sabéis de todas las personas que nos quieren...
Jose, lo sabía, lo notaba, lo sentía...pero para él, lo importante, lo que le daba seguridad...era tenerme a mí a su lado...
Podrán parecer tonterías, pero la importancia de tener esa seguridad es vital en la vida del enfermo, aunque haya veces que parezca que no se deja "entrar" a nadie más, aunque parezca que no te dejas ayudar...,no es cierto, es tan solo que la confianza y el amor están por encima de otras personas...
Recuerdo que él quería que yo saliera, que me fuera a tomar un café, que escapara un poco para tomar aire...,pero siempre contaba los minutos que faltaban para que yo regresara...Y os aseguro que no era por egoísmo, era "necesidad", era "seguridad", era "amor"...
Para subirle y bajarle de coche, para llevarlo en su silla, para levantarle y acostarle, para la comida, para el aseo, para...todo. él siempre prefería que fuera yo la que lo hiciera...Por supuesto que aceptaba ayuda de los demás, pero si estaba yo a su lado...el resto no le importaba...
Os puedo asegurar que esto no es "no dejar entrar a nadie más", simplemente son situaciones que debíamos vivir como nosotros queríamos, y los dos decidimos separarnos lo menos posible y aprovechar cada segundo de lo que nos quedaba...
No era egoísmo...
No era dependencia..
Era simplemente...NECESIDAD VITAL Y AMOR INCONDICIONAL.
Mari Carmen.




